jueves, 31 de julio de 2008

Romeo y Julieta

Una de las más bellas canciones de amor que conozco.



Romeo, loco de amor, canta una serenata callejera
deprimiendo a todo el mundo con su canción de amor.
Encuentra una farola apropiada, sale de las sombras,
y dice algo como: "¿Qué hay de nosotros, nena?"

Julieta dice: "¡Ah! ¡Es Romeo!,
casi me matas del susto"
Él, bajo la ventana.
Ella canta "¡Laralá! Mi chico ha vuelto"
No deberías venir por aquí,
despertando a la gente con tus canciones.
De todos modos, ¿qué le vamos a hacer?

"Julieta, los dados estaban trucados desde el principio
y aposté y estallaste en mi corazón
y olvidé, olvidé... la canción de la película.
¿Cuándo te vas a dar cuenta de que, simplemente,
no era el mejor momento? Julieta"

Van por distintas calles,
calles de vergüenza
ambas sucias, ambas vulgares,
y el sueño era el mismo.
Y soñé tu sueño por ti
y ahora tu sueño es real.
¿Cómo me puedes mirar
como si yo fuera uno más de tus líos?

Puedes ceder por cadenas de plata,
puedes ceder por cadenas de oro,
puedes enamorarte de atractivos desconocidos
y de sus promesas.
Tú me lo prometiste todo,
me prometiste el oro y el moro,
y ahora sólo sueltas: "¿Romeo?
Ah! Sí, tuve una historia con él."

Julieta, cuando hacíamos el amor solías llorar
Te decía: "Te quiero como a las estrellas del firmamento.
Te querré hasta la muerte"
Hay un lugar para nosotros, ya conoces la canción
¿Cuándo te vas a dar cuenta de
que no era el momento apropiado, Julieta?

No sé hablar como lo hacen en TV
y no sé hacer una canción de amor como se debería hacer.
No lo puedo hacer todo, pero haría cualquier cosa por ti.
No puedo hacer nada excepto estar enamorado de ti.

Todo lo que hago es extrañarte, y a la forma como estábamos juntos.
Todo lo que hago es mantener el latido y las malas compañías.
Todo lo que hago es besarte a través de los versos de un poema.
Julieta, iría a las estrellas contigo en cualquier momento.

lunes, 28 de julio de 2008

Rien ne va plus

Ya llevo los dedos "al aire", es decir, sin escayola. Tendré que hacer algunos ejercicios digitales para ir recuperando la movilidad.

Cuando me han quitado el vendaje, he sufrido una rara sensación: después de un mes con la fibra de vídreo envolviendo mi piel, ha sido como si me quitasen una parte de mi cuerpo. Inversamente, el dedo, ancho y morado, algo deforme por la quietud, con menos sensibilidad, era como un agente extraño, un saliente tumefacto que no perteneciese a mi organismo.

Me pregunto si nuestro cuerpo no es una prótesis de nuestra identidad, si nuestras manos, nuestros pies, nuestro pelo, no son perfectamente intercambiables y sustituibles por los y las de otros.

Este puente, estuve en un pueblo con Mar...

Y con Casino...

Si las heladerías venden helados y las zapaterías, zapatos, los casinos venden azar, suerte. Buena, o mala. Rien ne va plus. No va más. Y la tuvimos...

miércoles, 23 de julio de 2008

1986

Tenía la hermosa edad de 7 años, recién cumplidos, cuando el cohete del Challenger se desintegró en el cielo, lanzando la cabina a 22 km de altura con sus tripulantes vivos, que al parecer no murieron en el acto, sino cuando la cabina cayó al mar. Ese día, se desintegró también mi sueño, compartido con todos los niño de mi edad, de ser astronauta. Y empecé a vivir en la tierra, donde existe la muerte, el miedo y el amor.



Cuando la televisión escupía este anuncio, yo me frustraba de no ser uno de esos atléticos y rubísimos chicos de mi edad, que me recordaban que yo era moreno, desgarbado y gran un patoso para el fútbol. Y seguía soñando con el Challenger, hecho polvo de estrellas. Dicen que somos la "generación Nocilla".



Y hoy, 22 años después, esta canción de Mecano, de ese mismo año, me dice que soy un pesado por pensar en el pasado...

lunes, 21 de julio de 2008

Pasan los días

Pasan los días de julio. Se desdibuja el dolor, vuelve la calma, la escayola ya huele a pasado, a fósil, me pierdo por una agenda imposible con mucho pasillo, que es por donde mejor se escapan las horas, las semanas, los meses.

Una noche camino, con un amigo, por la calle Conde Duque, a la búsqueda -infructuosa- de una mesa en una terraza. Un ángulo desde el que obsevar la intrascendencia del verano madrileño. Y una música, como un soplo de aire fresco, se me mete en el estómago, con toda la gravedad de los woofer y la poesía ligera del Mediterráneo. En el centro de gravedad cultural se desarollaba, alegre, un concierto de Franco Battiato.

Y la estación de los amores, estalla en mi piel.

lunes, 14 de julio de 2008

Sin retirada.

Leo, después de días de herrumbre, este texto en las paredes del Metro:


El óxido se poso en mi lengua como el sabor de una desapari-
ción.

El olvido entró en mi lengua y no tuve otra conducta que el
olvido,

y no acepté otro valor que la imposibilidad.

Como un barco calcificado en un país del que se ha retirado el
mar,

escuché la huida de los insectos y la retracción de la sombra al
ingresar en lo que queda de mí;

escuché hasta que la verdad dejó de existir en el espacio y en
mi espíritu,

y no pude resistir la perfección del silencio.


Antonio Gamoneda, "Descripción de la mentira".

Estamos para contarnos con los dedos de una mano.
Y para cerrar el puño.
Pero, después de todo, estamos.
Y estamos vivos.
Y estamos fuertes.
Y estamos bien.