jueves, 18 de marzo de 2010

Vuelven Modern Talking

Retorno a estas líneas ciberespaciales para dar cuenta de un fenómeno planetario, como diría mi correligionaria pajinesca. Sí, porque estoy convencido de que algo tuvo que ver España, y más en concreto, la Comunidad de Madrid y Esperanza Aguirre, con la desaparición de uno de los mejores grupos de la historia musical del mundo, esos inefables y nunca bien ponderados Modern Talking, que nos hicieron enloquecer a muchos retrospectivamente con su glitter ochentero, con su chumb-chumb electro-meloso, sus ropajes a medio camino entre la Corte de María Antonieta y una comuna hippy californiana, su melenudo cantante moreno con su enigmática NORA al cuello, sus hits de remember y sus pegadizos haikus (your my heart, your my soul, I keep on shinning everywhere you go)que introdujeron al euro-trash en la poesía conceptual.

Mi teoría es la siguiente. Este grupo desapareció a mediados de los noventa, bajo el Gobierno de Aznar. En ese momento, un tipo llamado José Güemes entraba como asesor en el Ministerio de Economía. A partir de ahí, iría de cargo en cargo hasta ser consejero de la Comunidad de Madrid, con tita Espe. Pues bien, la hipótesis que siempre he manejado es que en realidad Güemes es el moreno de los Modern Talking, que huyó de la música después de una depresión al descubrir que NORA no era una mujer, sino una travesti tibetana emigrada a Stuttgart por el conflicto geopolítico con China. Eso obligó al moreno cantante a aceptar su siempre latente homosexualidad y a hacer penitencia, para lo cual, aprovechando un laboratorio experimental eugenético creado por los nazis que sobrevivió clandestino en los bajos fondos de Renania, se operó y se convirtió en Güemes y huyó a Madrid.

Se cuenta que en la Consejería, y en todos los sitios por los que pasó, dejó un reguero de lapsus que por fin lo habrían delatado. "Consejero, tenemos un acto en Móstoles", "¿A qué Nora es?". "Te llama la Presidenta". "Sí, mi Cheri Cheri Lady, digo mi Presidenta, claro, sus órdenes, Atlantis is calling"...

Ahora Güemes deja la política y la Consejería de Sanidad, después de haber entregado la sanidad pública madrileña a Florentino Pérez para que pueda seguir ganando dinero a costa de nuestras enfermedades y fichando a deliciosos efebos como Ronaldo. Creo que este abandono de Güemes coincidírá con una vuelta a los escenarios de este magnífico dúo que identifican a Europa con la distinción y el buen gusto, versión germana de las Baccara y Romina y Albano, y que previsiblemente comenzará su tour por el Gris para seguir por el Morocco y terminar en Passion, en pleno Torremolinos. A disfrutar...



3 comentarios:

Ernesto dijo...

Me da rabia escribir esto pero echaré de menos a Güesmes y a su pelazo...

Kamosisa dijo...

A mí es un tipo de guapo que me empalaga. Demasiado pijo-pepón.

Ana G. Narváez dijo...

me parto de risa, Keki...jajajajajajajaja lo de Stuttgart me recuerda something!!